¿Y si hacemos un muñeco?
Si ya terminaste de hacerte el rider, ponete estos anteojos que arranca lo mejor del día. Este modelo está diseñado para los campeones mundiales del après-ski, ese momento sagrado donde el cuerpo ya no pide pista, sino barra. Su marco liviano ofrece el lujo de no sentir nada en la cara (sólo el sol de media tarde), mientras que sus lentes azules polarizados eliminan el resplandor asesino de la nieve blanca.
Con protección UV400, tus ojos están a salvo del sol de montaña, porque acá la verdadera crisis no es derretirse... es que se termine la experiencia.